miércoles, 10 de abril de 2013

Epilogo


Las luces que veo comienzan a coger forma, empiezo a diferenciar árboles y veo como una bandada de pájaros emigra hacia el sur. El pitido en mi oído comienza a disiparse y se transforma en sonidos.
Siento como si todo el peso del mundo cayera sobre mí y necesito un par de minutos para darme cuenta de que todo había salido bien. Cojo la botella de agua y me refresco y durante ese instante intento ubicarme dentro del nuevo mundo que estoy a punto de descubrir.
Me levanto y marco el suelo en el lugar exacto donde caí luego me acerco hasta una carretera cercana y avanzo hasta descubrir que me encuentro en una región denominada Tetir, nunca había oído hablar de este lugar pero yo ya sabía que los saltos te pueden mandar a cualquier punto del mundo, en ocasiones muchos de los recopiladores caen en mares y pocos tienen la suerte de encontrar un barco, pero me siento afortunado al descubrir que he caído en un pequeño pueblo que a simple vista parece acogedor y sencillo, aunque no se ven personas en la calle, pero me imagino que estarán en sus casas preparándose para dormir.
El sol comienza a caer y como una sábana fresca de verano el cielo oscuro de la noche cae sobre este pequeño pueblo. Todavía no he encontrado un lugar para hospedarme, pero la emoción de explorar lo inexplorado me mantiene despierto. Descubro un rincón aparentemente acogedor y espero hasta que amanezca…
-Perdone, ¿te encuentras bien?
Abro los ojos y ante mi veo una chica joven con unos rasgos muy marcados y unos ojos dulces como la miel, tiene una actitud amable y me reconforta encontrarme con una chica así.
-Eyy te he hablado, ¿estás bien?
Me siento idiota al no saber que decir, gracias a dios habla castellano y la puedo entender.
- Si, si estoy bien aunque he tenido una mala noche
-no si eso ya se ve, ¿y tu ropa?
¡¡¡Ohh dios mío estoy completamente desnudo, que vergüenza¡¡¡ ¿y mis cosas? me tapo lo que puedo , en ese momento la chica comprende mi cara de asombro y sonríe.
-si quieres puede venir a mi casa te dejare algo de ropa, pero me tendrás que contar que haces hay tirado y que te paso anoche.
Asiento con la cabeza y con el resto de mi cuerpo intento taparme lo que puedo. Me fijo en la chica que iba con una ropa que hace 10 años seria simplemente una horterada. Observo que lleva una maleta y me imagino que es porque iba al instituto.
No tardamos mucho en llegar a su casa y me ofrece una ropa que me queda bastante grande pero es mejor de lo que tenía antes. Mientras me cambio observo  en ella una sonrisa picarona y a la vez acogedora.
-bueno ahora que te has cambiado me vas a contar que te paso.
No sé como explicarle lo de los saltos y tampoco sé que voy a contarle.
- Me vas a hablar o te comió la lengua el gato?
- No, no pero es que no sé como empezar, es un tema complicado.
-tengo la fama de ser una chica comprensible.
Sonrió y parece que a ella también le hizo gracia porque también sonríe, ahora que me siento más tranquilo me fijo en la chica y me doy cuenta de que es realmente hermosa , pero no una belleza típica y artificial sino una belleza única y convencional. Intento poner mis ideas en orden pero es complicado cuando delante de mi hay una chica realmente guapa con unos cabellos cortos pero elegantes con unos matices marrones y castaños que hipnotizan y unos ojos con unos tonos tan dulces que…
-eyy ¿estas hay? Comienzo a entender porque estabas ahí tirado.
- a ver es que …
-estoy perdiendo una mañana de clase y cuando mis padres se enteren me van a matar así que espero que haya merecido la pena ayudarte
-bueno… estaba de turismo y me perdí
-te crees que soy tonta ¿Y tus cosas?
-no se a mí también me gustaría saberlo – me doy cuenta de que la chica no parece convencida.
-bueno cada loco con su tema, pero más que sea me merezco saber como te llamas ¿no?
-mi nombre es William ¿y el tuyo?
-yo me llamo Samanta pero me llaman Sam.
- genial Sam tienes un nombre precioso
- ¿De dónde eres?-otra vez comienzan las preguntas que no se responder, en las escuela nos enseñaron a desentendernos en este tipo de temas pero ahora no estoy en la escuela y esto es diferente, me vuelvo a quedar en blanco y tartamudeo lo primero que me vino a la cabeza.
- Soy de noruega.
Sam se sorprende – vaya nunca había conocido a alguien de tan lejos - En ese momento se queda con cara pensativa. Durante ese instante me da tiempo de analizar la casa y veo que es encantadora, aunque no parece muy grande es acogedora.
- ¿viniste solo?
- Sí -me doy cuenta de que mi actitud es un poco seca y decido añadir- Sí es un viaje de estudios.
-¿un viaje de estudios? Es la primera persona que veo que viene a estudiar a Fuerteventura, aquí no hay mucho que estudiar aparte de sol, playa y tierra.
Genial ahora ya se donde estoy, Fuerteventura si se situarla en el mapa, forma parte de las islas canarias.
-¿donde te estas quedando?
- Por ahora en ningún sitio, voy cambiando de lugar así voy conociendo cosas nuevas. Anoche se me hizo tarde y no encontré ningún sitio para alojarme.
-Normal es que en Tetir no hay mucho sitio donde quedarse y esta noche donde te quedaras?
- Todavía no lo sé ya buscare algún sitio
- Si quieres puedes quedarte en mi casa, mis padres no están y mi hermano lo entenderá.
Decido quedarme en su casa. La mañana transcurrió de una forma amena y divertida Sam se reía con mis caras de asombro y en ocasiones me preguntaba que donde había vivido, es increíble lo rápido que evoluciona la ciencia y la humanidad, en la casa de Sam encuentro televisores tan finos que parecen tablas y los ordenadores no son como los que habían antes. Los móviles de ahora se llaman Smartphone y según Sam son inteligentes, Sam parece desconcertada cuando le hago preguntas que a su parecer son evidentes aunque me contesta de forma comprensiva y tranquila.
Al mediodía llego el hermano de Sam, tenía 15 años, se llamaba Perico  y era un chico simpático que te hacia reír a cada momento, me ofreció jugar con una consola y me sorprendió la calidad de imagen de los nuevos videojuegos, hace 10 años era impensable tener una calidad tan buena.
A la tarde Sam me llevo a dar una vuelta y me invito a un helado, me pareció poco caballeroso dejar que ella pagara pero es que había perdido todas mis cosas y no podía invitarla. Después Sam me llevo  hasta un centro comercial y me compró una muda que me sirviera. me enseño un poco come era la isla en la que había caído.
 Las calles estaban sucias y todo parecía que estaba a mitad pero ella me explico que los políticos de ahora no se preocupan por el bienestar de nadie excepto por el suyo, creo que es una de las pocas cosas que no han cambiado en 10 años y en este caso parece que evoluciona hacia atrás.
 Después fuimos a la playa y la verdad es que nunca había estado en un lugar tan hermosos.
Cuando cayó el sol me di cuenta de que no podía estar más feliz, estaba con una chica hermosa en un sitio hermoso y todavía tenía todo un año para recopilar todos los avances que habían surgido en diez años que la verdad creo que van a ser bastantes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario